MOVIMIENTO NORMAL SEGÚN CONCEPTO BOBATH

El movimiento normal debe ser eficaz ¿eso qué quiere decir? La eficacia significa economía, gastar el menos de energía posible en el movimiento. En la eficacia también se busca conseguir los objetivos que se propongan, siempre en un sentido funcional. Por tanto no se busca el movimiento normal, sino la eficacia. En ese sentido cuando hay una alteración del movimiento se busca que falla, que pierde esa eficacia, y al encontrar ese componente , se busca recuperar esa eficacia.

¿ Cuándo es eficaz un movimiento? El movimiento y su eficacia deben ser a una velocidad concreta. La velocidad es más elevada cuándo nos levantamos y menor cuándo nos sentamos, la diferencia es que no vemos lo que hay al sentarnos ( No control visual), por tanto vamos más lentos para saber a donde vas a ir a parar. El control visual del entorno es importante, para saber controlar la bajada o caída, que suele fallar en déficits de control propioceptivos.

Debe haber una coordinación temporo-espacial, también se busca una relación estabilidad – movilidad, por tanto se busca un buen CORE  para que la movilidad sea buena, sobretodo en las extremidades. Hay que tener capacidad de adaptarse para que la eficacia sea buena, el individuo debe ser capaz de adaptarse al entorno  y no adaptar tanto el entorno al individuo, ya que sino estamos restando pontencial a los individuos.

Por tanto para que un movimiento sea eficaz debe de haber una respuesta coordinada, precisa, adaptada y de velocidad adecuada del SNC a un estímulo sensitivomotor para alcanzar un objetivo, con un uso económico de todos los componentes selectivos de una postura o de un movimiento.

Por último tener siempre en cuenta esta frase: ” El movimiento surge de la interacción de tres factores: individuo, la acción y el entorno.”

Fundamentos introductorios al Concepto Bobath.

Karel Bobath dijo: «La postura es un movimiento parado, el movimiento es una postura más el factor tiempo.» A esto quiso añadir lo siguiente: «La postura es movimiento en su mínima amplitud». Una postura normal nunca es rígida e inmóvil.

El control inhibitorio significa la capacidad de modulación del tono postural. Para poder modular algo son necesarias al menos dos fuerzas. En neurofisiología son la excitación y la inhibición. La excitación lleva a la actividad de neuronas excitatorias y así también de músculos. La inhibición lleva a la actividad de neuronas inhibitorias que reducen la actividad de las neuronas excitatorias. La inhibición no conduce a la inactividad total de neuronas excitatorias sino a la modulación de su actividad y, de este modo, a la gradación del tono muscular. El tono postural se construye mediante la despolarización de neuronas excitatorias que activan unidades motoras –se llega a una contracción concéntrica del músculo–. El tono postural se reduce por la despolarización de neuronas inhibitorias que, de forma pre o postsináptica, establecen una conexión sináptica con neuronas excitatorias reduciendo su nivel de actividad. Por ello se origina una contracción concéntrica de menor fuerza o, si actúa una fuerza externa (fuerza de gravedad o antagonista) sobre el músculo, una contracción excéntrica.

El tono postural normal es lo suficientemente alto para contrarrestar la fuerza de gravedad, y al mismo tiempo lo suficientemente bajo para permitir un movimiento.

Las adaptaciones graduales y selectivas del tono en posición tonal baja son los requisitos para movimientos graduales y selectivos. Las adaptaciones graduales y selectivas del tono en posición tonal mayor son los requisitos para la estabilidad.

Estabilidad no significa fijación! La estabilidad presupone una inervación recíproca, es decir, la modulación del tono postural a nivel neurofisiológico alto. La espasticidad se caracteriza por la modificación de patrones de activación de unidades motoras que reaccionan ante señales sensoriales y llevan a la cocontracción, a movimientos totales y a patrones posturales anormales.

Bibliografía:

Bettina Paeth Rohlfs, Experiencias con el concepto Bobath: Fundamentos, tratamiento, casos. Edición 2. Ed. Médica Panamericana, 2007